El autor plantea la pregunta de cómo se relacionan la literatura y la ciencia en la era de la biotecnología, y propone una lectura crítica de las representaciones culturales de los seres híbridos que desafían los límites entre lo natural y lo artificial, lo humano y lo no humano. El autor se ocupa de la figura de la sirena, el ser mitológico que combina lo humano y lo animal, y lo relaciona con las posibilidades de la ingeniería genética y la manipulación del ADN, que podrían crear nuevas formas de vida híbridas y transgénicas. El autor reflexiona sobre el papel de la literatura como una forma de conocimiento que puede cuestionar, criticar y crear alternativas a los discursos hegemónicos de la ciencia y la tecnología, y propone una ética de la diversidad y la diferencia frente a los riesgos de la homogeneización y la dominación.