Esta obra se presenta como una correspondencia cuasi-ficcional con la artista Fiona Tan. Este libro, publicado en 2007, explora las implicaciones del archivo de fotografías e imágenes en movimiento, partiendo de interpretaciones de temas de identidad postcolonial en el trabajo de Tan. El libro utiliza escritos de Siegfried Kracauer sobre la fotografía y de Jacques Derrida sobre la impresión freudiana para mostrar el efecto desintegrador y destructivo de la fotografía en el archivo. La narrativa se desarrolla a través de cartas filosóficas que acompañan imágenes y retratos archivísticos, creando una reflexión profunda sobre la memoria y la historia.