Zabala es un artista argentino que desde los años 70 ha empleado lenguajes visuales mínimos y medios heterogéneos para interrogar, desviar y poner en relación ficciones, informaciones y percepciones sobre el contexto que le toca vivir. Zabala ha explorado de manera sistemática el uso de sellos de goma, mapas y planos arquitectónicos, que le permiten nombrar y cuestionar sistemas específicos de connotaciones sociales, como la organización burocrática, la delimitación geopolítica y la proyección instrumental del espacio vital. Zabala resignifica la frase del poeta Rafael Sánchez Ferlosio y afirma que “la pureza está en la mezcla de lo real, lo simbólico y lo imaginario tanto como en las relaciones invisibles de la mirada y lo mirado, de lo sentido, lo pensado y lo dicho”. Su obra se basa en la materialización de ideas, la complejidad entre imagen, objeto y palabra, y la obstrucción visual de los medios masivos. La muestra Horacio Zabala, La pureza está en la mezcla, curada por Rodrigo Alonso, se presenta en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, en Buenos Aires, y reúne trabajos desde los años 70 hasta obras realizadas especialmente para la ocasión. El catálogo bilingüe, realizado en forma conjunta con el Phoenix Art Museum, incluye textos de Alonso y Vanessa Davidson.