Siloé es uno de los barrios más antiguos de Cali. Fue fundado en 1932 y la llegada de los primeros pobladores de la ladera data de 1904. Aun así, su devenir histórico es poco conocido y ciertos atributos y representaciones en el discurso mediático-político contribuyen a la construcción de un imaginario social negativo a su alrededor. Es más, los mismos habitantes de Siloé muy a menudo no se sienten como parte de la ciudad e internalizan estas atribuciones negativas. Es de suponer que las representaciones visuales tienen un efecto fuerte en la formación y la circulación de ciertos significados en cuanto a la percepción de lo que está pasando diariamente en una ciudad. El concepto “estigmatización territorial” une el modelo de la “identidad deteriorada” con la teoría del “poder simbólico” de diferentes sociólogos para así capturar cómo un lugar estigmatizado puede afectar a residentes de barrios menospreciados, a sus vecinos, comerciantes, funcionarios públicos, periodistas y académicos. En este orden de ideas, queremos proponer una etnografía visual para acercarnos a la realidad social y los cambios estructurales de Siloé mediante imágenes y fotografías. Al contrario a la etnografía clásica con su inmersión a una cultura foránea y su interpretación a través de lo escrito, nos sentimos parte de la ciudad que habitamos con todas las percepciones y preconceptos en mente. Nos apoderamos del material visual como herramienta poderosa de comunicar representaciones contestatarias y observaciones. Por lo tanto, nos guía la pregunta, ¿cuáles son los aportes de la etnografía visual y la fotografía para crear nuevos significados e imaginarios sociales?, pregunta que nos permite al mismo tiempo ampliar la historiografía dominante de Cali.